¡Enamórate de tu vida!

Está requetesabido que la vida son tres días. Dedícale uno a volverte loca por ti y por la vida que tienes porque es tuya y has decidido cómo quieres vivirla. Fórmate, lee, conoce a personas inspiradoras, motívate y cuídate. ¿De verdad no quieres contagiarte?

Las Locas

No nos llames Dolores, llámanos locas…
 

LOCA 1

Marian. Edad: la perfecta para saber lo que no quiero. Estado: feliz sin sobrevalorar la felicidad. Dirección: nunca sé cuál dar, debido a mis mudanzas anuales. Objetivo: Quiero un trabajo que haga bailar a mi corazón, voy a tirar del hilo e intentar desliar esta madeja. Ser madre, hija, esposa, hermana y amiga me da el reporte necesario para atreverme a hablar de mujeres… ¿¡Qué, que no!?

LOCA 2

Laura, loca de la colina con constantes ganas de bailar, correr, gritar y reír. Insoportable la mayor parte del tiempo, con muy mal despertar y más sueños de día que de noche. Escribiendo esto con la música de los cascos a tope, cantando a grito ´pelao´, con la energía de quien quiere comerse el mundo y sólo escucha a su corazón. Loca por vivir porque, por fin, he cogido las riendas de mi vida. Y porque estoy convencida de que siempre hay algo que lo cambia todo, ¿hacemos que pase?

Y TÚ, ¿QUÉ AMAS?

Siempre, siempre, siempre hay un por qué. Un motivo por el que salir de dónde sea que te encuentres: un sentido que cumplir, una causa a la que servir o una persona a la que amar. Sólo hay que encontrar qué es lo que amamos y luchar por eso, porque entonces habremos encontrado el sentido a nuestra vida y la razón por la que salir adelante se convierta en una obligación.
A veces, no somos capaces de verlo porque nos enroscamos en buscar excusas, razones o tiritas para el dolor y, sin embargo, sólo tenemos que mirar a nuestro alrededor para encontrar la salida. La tuya es una vida llena de oportunidades. Tal vez sea cuestión de volver a mirar.
Estos son nuestros amores:
Amo mi caos, con mis altos y mis bajos, mis arranques y mis paradas, mi ahora sí,  y ahora no, hasta que todo me lleva a mi mejor decisión, o no.

Amo cantar cuando estoy sola y nadie me oye, aunque las letras no se me quedan ni muerta.

Amo mi sofá. No sólo lo amo, tenemos una relación de pasión-amor-odio, creo que tengo dependencia emocional, otro objetivo para superar.

Pero lo que más amo de todo es a mi familia, como dice la Gloria Stefan, amo a mi gente. A mis hijas, las cielo.

Amo el sol, el mar, el aire, el vino, el té, las risas, el cine, la música, por supuesto, y todo esto me lleva a que amo profundamente la vida.

 

– Amo todo lo que me ha traído hasta aquí porque me ha convertido en alguien más fuerte, más loca y con muchas historietas de abuela cebolleta que contar a mis hijos.

Odio ser tan cabezona pero me encanta saber que cuando no consigo algo a la primera, voy a por la segunda y a por la tercera… y así hasta ir a por todas.

Esa manía incorregible de buscar música por todas partes. Amo esa que suena a mi alrededor cuando me siento libre.

Me gustan las faldas de lunares, los tacones y la sangría fresquita. Me gusta que me toquen las palmas porque siempre bailo, no falla.

Y amo la primera vez de cualquier cosa porque son irrepetibles, pero me vuelven loca las segundas oportunidades porque son absolutamente increíbles.

 

Y tú, ¿qué amas?

¿Qué pasa cuando un día te levantas y quieres comerte el mundo?

Pues no pasa más que eso: que te levantas y quieres comerte el mundo.

¡Lo mejor viene después!