ENTREVISTA A JUAN ANTONIO ORTEGA GARCÍA

Pediatra, doctorado en Medio Ambiente y Cáncer Pediátrico y director de la Unidad de Salud Medioambiental Pediátrica (PEHSU), una unidad clínica situada en el Servicio de Pediatría del Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca de Murcia.
“Sueño con que los niños y niñas tengan la oportunidad de tener contacto con la naturaleza y con los bosques”

El experto hablará sobre salud medioambiental en el II Congreso LOCURA POR VIVIR, el jueves 13 de Diciembre  en el Auditorio y Centro de Congresos Víctor Villegas de Murcia.

• Cuéntenos de qué hablará en el II Congreso LOCURA POR VIVIR.

La clave está en poner en valor lo que yo llamo los cuatro combustibles básicos para la salud. Uno: Aire limpio, dentro y fuera de casa. Me estoy refiriendo al humo del tabaco y a reducir la polución. Dos: agua de calidad. Como decían en la escuela, insípida, incolora e inodora. Yo me conformo hoy con que sea bebible. Tres: unos alimentos, a ser posible ecológicos sin la trazabilidad de sustancias químicas indeseables. Tenemos una agricultura ecológica muy potente. Y cuatro: el amor. Las emociones y sentimientos son capaces de generar pensamientos saludables. Fijaros bien que incluso en situaciones de desprotección total como pueden ser los campos de refugiados de guerra, donde hay déficit en el suministro de alimentos o de agua, si hay amor se contrabalancea en parte los efectos negativos de esas exposiciones. Esos cuatro combustibles básicos forman parte de la quimioterapia y guerra contra el cáncer.

• ¿Cuáles son los principales factores medioambientales de riesgo asociados a la aparición del cáncer?
Hablando del cáncer siempre digo que es una enfermedad más fácil de prevenir que de curar. La gente ve una barrera enorme eso de poder prevenir el cáncer y sin embargo, hay unas oportunidades extraordinarias de prevención y en la infancia se escriben: Yo sueño con que los niños de nuestra ciudad, de nuestro país, se levanten mañana y vivan domicilios libres de humo de tabaco. Yo me conformo y doy un canto de alegría con que seamos capaces de eliminar la exposición al alcohol, al humo del cannabis y del tabaco durante el embarazo y durante el período de lactancia y de crianza. Viviré como un milagro que todos los padres y madres que trabajan hoy en un entorno laboral expuesto a muchas sustancias químicas, voy a calificar de indeseables, que se protejan en el trabajo y que no arrastren las trazas de sustancias químicas en la ropa o en los zapatos a casa, dejándolos en taquillas. Me haría feliz comprobar que los productos ecológicos de la tierra inundan de alimentos las mesas de nuestras casas.
• ¿Cómo se puede prevenir que la cifra de cánceres vaya en aumento?
La guerra contra el cáncer hay que desatarla en todos sus frentes. El cáncer es una enfermedad crónica que requiere una batalla constante y diaria en todos los frentes, no solamente en la quimio o la radioterapia y la cirugía, es un trabajo de todos los días. Hoy, los que estamos en esta sala, tenemos centenares de miles de células que están intentando transformarse en cancerígenas pero también tenemos un sistema molecular y celular –o lo que es lo mismo, unos sistemas de defensa- que habitualmente funcionan bien y que le dan la oportunidad de reducirse a esas células que pugnan por convertirse en malignas y si no las eliminan. La resistencia que tiene el ser humano al desarrollo de la enfermedad tumoral es muy alta. Pero claro, ¡cuánto más azúcar, más dulce! Si alguien está muy expuesto a sustancias cancerígenas o se fuma tres paquetes de tabaco al día, tiene las probabilidades de padecer un cáncer son enormes.
• ¿De qué manera puede el ciudadano contribuir en una buena salud medioambiental?
Cada vez tengo más claro que las primeras semanas del embarazo son fundamentales. Animo a las parejas que tienen previsto tener hijos, que planifiquen de forma sensata y juiciosa la concepción para alcanzar un embarazo en las mejores condiciones. Yo siempre digo que heredé de mi madre no sólo su material genético sino también el agua que bebió, todos los alimentos que comió, el aire que respiró y todo lo que pudo amar en su vida y en fluir generacional, eso va pasando de padres a hijos. La sociedad tiene que dar un paso al frente en prevención.
• ¿Cuál es su locura por vivir?
Sueño con que los niños y niñas se alimenten durante mucho tiempo porque la lactancia materna es un factor de protección para muchas enfermedades crónicas de la infancia y de la vida adulta. Sueño con que los niños y niñas tengan la oportunidad de tener contacto con la naturaleza y con los bosques. Caminar de la mano de sus padres y ver cómo juegan en los parques y jardines de sus ciudades estimulando la actividad física, como un factor clave en la prevención de enfermedades como la obesidad. Y además sueño con que los profesionales de la salud nos impliquemos un poquito más en la protección del entorno en el que están nuestros niños y niñas. Y estoy convencido que lo conseguiremos.
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